miércoles, 20 de marzo de 2013

todo caballos


TODO CABALLOS

su historia

Durante milenios, el caballo no fue más que una pieza de caza para servir de alimento al hombre prehistórico. Su velocidad de galope no permitía abatirle fácilmente con los medios rudimentarios de entonces.
Pero más tarde la astucia y las emboscadas preparadas por el hombre permitieron hacerse de las manadas de caballos que caían bajo los certeros golpes de los cazadores. Después sobrevino un período de calma, porque el hombre nómada se volvió sedentario, pastor y agricultor, y el caballo, más libre, sufrió una transformación, y por razones inexplicables las manadas disminuyeron, aunque las condiciones de vida debían haber mejorado.

RAZAS






Las primeras escuelas.
Fue en la época bizantina cuando aparecieron elementos tales como la silla, la brida y las riendas. Sin olvidar que con la silla se crearon los estribos que fueron de gran utilidad para los jinetes que tenían que buscar el máximo equilibrio en su caballo, a consecuencia del peso que representaban sus armaduras y escudos y las armas propias de la época.
Fue entonces cuando se empezaron a estudiar sistemas y técnicas, y surgieron las escuelas "a la jineta" y "a la brida". La segunda prevaleció sobre la primera pero esto no quiere decir que "la jineta" haya quedado en desuso.
En los campos andaluces y salmantinos, en los cortijos o en el rejoneo en las plazas de toros todavía esta vigente el estilo limpio, elegante y ardoroso de la jineta. Precisamente en España y Portugal.
No obstante, las tácticas de combate, los juegos de guerra y el peso de las armaduras generalizaron en toda Europa la llamada "Escuela de la Brida", mientras que el sistema de montar "a la jineta", más apropiado para los juegos de cañas y el toreo se afianzó en España y ahí sigue.
Para montar a la brida, se requiere un arnés cabecero que sujete al caballo mediante la brida propiamente dicha, el freno o bocado y las riendas. La silla carece de resaltes o salientes excesivos y los estribos han sufrido cambios en los materiales utilizados.
Las guerra de Italia, en la época, iniciada por los Reyes Católicos, fueron unas de las causas que acabaron por generalizar en España la escuela de la brida, por cuanto el jinete tenía una mayor movilidad y libertad de acción, sin las limitaciones que imponían los útiles aplicados al caballo más que el propio dominio del jinete que lo montaba.
La permanencia en Italia de los soldados españoles, peleando con enemigos cuya táctica guerrera era tan distinta de la que ellos habían practicado en suelo español durante el largo periodo de la Reconquista, produjo sin duda una profunda modificación en la manera de combatir a caballo, y por tanto en la utilización de este.
Fue pues en Italia donde la caballería española empezó a amoldarse a los nuevos estilos, dejando el español para las competiciones y los juegos clásicos. El método o sistema de monta a la jineta tenía y tiene una característica muy especial, consistente en hacer correr, parar y girar el caballo bruscamente pero con sujeción a determinados principios. El caballo tenía que revolverse y marchar de uno a otro lado, incluso hacia atrás, con gran agilidad y presteza, y todo ello mediante la ayuda de pies, piernas y rodillas así como de la mano izquierda.
El freno reviste en este caso una forma muy especial y exclusiva: menos pesado y más corto que el de la brida. La silla asimismo, es un dato de preferente atención. Es distinta a la de la brida, de hechura casi cuadrada, de mayor fortaleza y con dos arzones prominentes, el de delante recto y el posterior alto también pero ligeramente inclinado hacia atrás. No obstante el caballero en esta silla va perfectamente encajado, sujeto y sin riesgo de descomponerse al ejecutar los movimientos necesarios en los ejercicios correspondientes.
Los estribos también son distintos a la otra monta: los había de dos clases, de "medio celemín" y de media luna, tanto para el combate como para torear de hierro, mientras que para el campo el material empleado era la madera. El pie, quedaba pues, perfectamente resguardado de los embites a los que había que oponerse, especialmente de los cuernos de los toros. En la jineta se utilizaban asimismo diversas espuelas, acicates diversos, de aguijón, pico de gorrión, etc. La posición del jinete es distinta en una y otra monta.
Escuelas de equitación.
El conde de Fiaschi fundó su particular escuela de equitación en el año 1539 en la ciudad Italiana de Ferrara, y todo apunta a que fue la primera escuela de equitación de la que se tiene noticia. Fiaschi también expuso sus conocimientos y sus experiencias vividas junto a los caballos en diversos escritos. Tenía como fieles alumnos a Federico Grisone y Juan B. Pignatelli, que le sucedieron en sus teorías y en sus prácticas, y más tarde en la dirección en la dirección de su escuela que trasladaron a Nápoles. Entonces ya se había conseguido crear la Escuela Italiana, a la que acudían los hijos de las mejores familias francesas y alemanas, y esta fue la base de la creación de otras escuelas en dichos países, en especial la francesa de La Broue y La Baume.
Pero entretanto surgió una escuela que hizo historia y que se mantiene en nuestros días: la clásica Alta Escuela Española de Viena. Fue creada en el año 1572 y sustituyó a un famoso picadero cubierto austríaco. Fue en esta época el momento en que más se escribió sobre la hípica y la equitación. Estas constituyeron, junto con el deporte o arte de la esgrima y más tarde la gimnasia, los conceptos básicos de lo que había de ser el deporte del mundo.
Cada país realizaba sus estudios y fundaba sus escuelas de equitación. España también tuvo maestros en las prácticas hípicas, y en muchos casos, los conocimientos y las bases españolas sirvieron de iniciación a los escritos extranjeros.
Pero el país que más preocupación demostró respecto a la monta fue Francia. A partir de 1600 buscaba nuevas fórmulas y tal vez encontró el mejor sistema, basado en movimientos muy suaves. Los franceses fueron depurando la técnica que entonces se consideró como el estilo moderno y hoy aún prevalece.
Se crearon los picadero-escuelas de Versalles y las Tullerías, y países como España, Portugal y Alemania empezaron a seguir el ejemplo, creando escuelas con peculiaridades propias pero bajo la influencia francesa. No obstante cada escuela publicaba libros en los que aunque exponían realidades técnicas extranjeras, mantenían sus propios conceptos y defendían sus convicciones clásicas.
Por lo tanto, el siglo XVIII trajo consigo una preocupación y esmero en la preparación del caballo y en los antiguos sistemas de doma, pues se buscó la cadencia de la marcha y la flexibilidad en el manejo del corcel, y el movimiento de adorno hizo que surgiera la verdadera doma del noble bruto.
Francia siempre mantuvo la cabeza en los estudios ecuestres, con sus escuelas de Versalles, de caballería ligera y la de Saumur, y empezó una nueva era: la militar exenta de florituras para dar a la equitación una forma castrense.
De esta forma, el panorama ecuestre hasta tal vez 1920 estaba dominado por el estamento militar. Los jóvenes oficiales de la Escuela de Saumur se imponían por doquier hasta que se empezó a despertar el interés entre la población civil. A partir del citado año 1920 los jinetes civiles confirmaron su aparición en los concursos hípicos. La caballería en el estamento militar tocaba a su fin con la aparición de la caballería motorizada, y ello motivo el que la equitación terminase de orientarse deportivamente. Actualmente, aunque existen militares que dominan el arte ecuestre, el elemento civil impone criterios propios y a él le corresponde buena parte del resurgimiento competitivo en lo ecuestre.













































el caballo


Los caballos son animales tan increibles, nobles y bellos que es inevitable no apasionarse con ellos.







Frisón

  • País: Holanda
  • Historia: desciende de los primitivos caballos de los bosques Europeos. Los antiguos romanos ya conocían al Frisón y lo consideraron un animal poderoso de trabajo. Mil años más tarde habría de mejorar su aspecto y demostrar su utilidad como caballo fuerte, dócil y resistente, apto para tareas muy diversas, sirviendo de transporte y más adelante tomaría parte en las Cruzadas . Actualmente se cría en la comarca holandesa de Friesland .
  • Características
    • Su alzada es entre 150 y 155 cm
    • Cola y crín abundantes
    • Cabeza larga
    • Orejas pequeñas






El caballo Percherón destaca por tener la cabeza elegante que se amplía entre los ojos, tienen una gran cola larga y muy espesa y un torso robusto, sus patas son cortas pero muy fuertes y están dotadas de unos cascos muy duros. Son resistentes a la mayoría de tipos de condiciones climáticas y si se les transporta a otros climas se adaptan con facilidad y rapidez.
Su alzada va desde 1,50 a 1,62 que pueden medir las yeguas, hasta 1,70 que pueden llegar a alcanzar los machos. Por lo general suelen ser de capa torda o castaño oscuro. A esta raza se la conoce por su buen carácter, su docilidad y su espíritu trabajador. Tienen fuerza y son rápidos es sus movimientos. Las tareas que se suelen encomendar es el tiro, la agricultura el transporte y la crianza.
CUERPO Cuello corto, ancho y musculoso, ligeramente arqueado, marcado con las iniciales SP (Société Hippique Percherone). Crin abundante. Cruz prominente. Espalda inclinada y musculosa. Pecho ancho y profundo. Dorso firme. Grupa amplia y redondeada (puede ser doble). Inserción alta de la cola. Extremidades cortas y muy musculosas y cascos grandes y resistentes.
CABEZA Bastante alargada, pero armoniosa y expresiva. Mejillas robustas y pequeñas en comparación con las dimensiones del animal. Frente ancha y orejas muy móviles y cortas, dirigidas hacia delante. Ojos grandes y mirada generosa. Perfil recto u obtuso. Grandes ollares.
ALZADA Existen dos variables distintas. La pequeña (para tiro pesado rápido) presenta una alzada a nivel de la cruz comprendida entre 1,50 y 1,65 m. La grande (tiro pesado) tiene una estatura entre 1,65 y 1,80 m.
PELAJE Se aceptan todas las gradaciones de negro o gris. Gris tordo y negro azabache muy apreciados. El morcillo o el roano se encuentran ocasionalmente.
PESO Entre 500 y 800 kg. el pequeño y entre 700 y 1.200 kg. el grande.
CARÁCTER Resistente, enérgico, inteligente, dócil, trabajador y (como casi todos los caballos) tozudo
Por su impresionante corpulencia, puede llevar largos carruajes, transportar más de 25 personas y arrastrar toneladas de peso. Por otro lado, gracias a su resistencia puede recorrer una media de 60 kilómetros al día. En el siglo XIX, el percherón “grande” fue utilizado incluso para el tiro de ómnibus urbanos. A pesar de sus impresionantes medidas, el percherón no carece de gracia en sus movimientos. Su flexibilidad y agilidad son notables, como ha demostrado en numerosos espectáculos realizando todo tipo de saltos, pasos y piruetas. Muchos percherones son utilizados en el volteo por su gran docilidad y temperamento tranquilo. Los caballos percherones son una raza muy peculiar. Durante mucho tiempo fueron animales imprescindibles en la vida del hombre, pero poco a poco se fueron quedando atrás.


 A la hembra del caballo se la llama yegua y a las crías, potros o potrillos si son machos y potrancas si son hembras. La cría y utilización del caballo por parte del hombre se conoce como ganadería equina o caballar, y su domesticación se remonta a unos 3600 años.


 trote  galope paso

La altura de los caballos, como en los demás cuadrúpedos, se mide hasta la cruz, donde encuentran las escapulas, es decir el punto donde se une el cuello con la espalda en el caballo. Se elige como referencia este punto por ser una altura estable que no puede subir o bajar como la cabeza o el cuello.
El tamaño de los caballos varía considerablemente entre las distintas razas, y también está influido por la nutrición. Según su porte las razas de caballo suelen dividirse en tres grupos:
  • pesados o de tiro;
  • ligeros o de silla;
  • ponis